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Está concebido para ser una aldea que albergará hasta 120 personas en un predio arbolado de 30 hectáreas ubicado en las afueras de Belén de Escobar, zona norte de la provincia de Buenos Aires.

La comunidad estará conformada por personas con discapacidad, voluntarios temporarios y personas responsables de hogar, cada cual con funciones y tareas específicas, que convivirán en casas compartidas, diseñadas y construidas mediante prácticas de arquitectura sustentable.

Las actividades que se realizan hoy en El Cauce buscan acompañar la etapa de construcción en la que se encuentra el proyecto, creando valor social y experiencias orientadas al encuentro comunitario desde el trabajo compartido.

El extenso predio de El Cauce, dotado de plantaciones de frutales y otros árboles centenarios, ofrece campos para labrar, animales de granja y colmenas de abejas.

Aquí es donde estamos construyendo nuestras primeras residencias, espacios sociales y productivos. Estos se complementan con una huerta, un tambo y talleres para la producción de alimentos y artesanías, tales como panadería, lácteos, miel, carpintería y alfarería.

En el sector campo y huertas se trabajará la tierra y los cultivos siguiendo el método de la agricultura biodinámica, que no utiliza químicos ni agrotóxicos y hace hincapié en la interrelación entre suelo, plantas y animales.

Además, se prevé la construcción de espacios diseñados especialmente para la realización y organización de cursos y seminarios sobre terapias curativas, agricultura biodinámica y temáticas afines.

Un componente fundamental de El Cauce es el encuentro social: en nuestra agenda figuran los próximos eventos, celebraciones que buscan destacar tanto las alegrías de la comunidad como el paso de las estaciones y la abundancia de la naturaleza, fruto del cuidado de los bienes naturales comunes y el esfuerzo de labrar la tierra.

Otro aspecto esencial de la vida en comunidad es su faceta espiritual. Entendemos que cada ser humano tiene un propósito único; que nos encontramos y reconocemos en el encuentro genuino, creando un todo que es más que la suma de sus partes.

La armonía en los vínculos, la voluntad, el trabajo auténtico y el contacto cercano con la naturaleza promueven la salud física, mental, emocional y espiritual.

El propósito de la vida humana es servir y mostrar compasión y voluntad de ayudar a los demás.

ALBERT SCHWEITZER

Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que lo haya logrado.

MARGARET MEAD